1 Reyes 17, Biblia, Comentario de Diana Hernández, Día de las Madres, Poesía de José Nieto: Dulce Amor, Uncategorized

ESPECIAL PARA LAS MADRES 4-2017 “LA VIUDA DE SAREPTA EN SIDÓN” … la hospitalidad.

Para ver y escuchar el vídeo, pulsa sobre el enlace a continuación:
La Viuda de Sarepta

Dulce amor

Dulce amor tu nombre
Hermosa mujer que Dios ha enviado
Formada en fuerte esencia sencilla de flor
Amada bendita a sangre de Cruz,
Tu nombre y pureza la estirpe trascienden.
Exaltas la virtud del buen corazón
Que es puro del resplandor
gran amor de Dios
Luz de pasión
Madre santa
Estrella del cielo
infinito amor
Arca conteniendo la salvación…
La caricia a palabras
en verdad y plegarías
Dama eterna creación
a voluntad divina
Que el creador
ha dado la virtud de ser madre
Confinando la gracia y poder en su vientre amado,
Maravillosa creación que ha formado tu mano
poderoso amor en Dios eterno.
Sencilla y humilde la estirpe de su voz
que habla del corazón
y escucha esa voz de amor
Viento de espíritu sopla llena de gracia
que con tu amor engalanas
y tu luz fortalece
abrazando la esperanza
los designios del Señor.
Conversaste consintiendo
aceptando ser Madre…
Redimiendo al género cual pecador
Clama mi alma tener tu amor
el cual es divino y puro
que solo el creador lo da
Amaneciendo el hijo que encamina los cielos
Dulce amor que solo ella la amada Madre es.

josenietomxdf2017
Alabanza y poesía.


A LAS MADRES: “Arrullo de Dios”


 

 

Sarepta

La Viuda de Sarepta

BIBLIA:  1 Reyes 17 (RVR 1960)

Elías predice la sequía

17  Entonces Elías tisbita, que era de los moradores de Galaad, dijo a Acab: Vive Jehová Dios de Israel, en cuya presencia estoy, que no habrá lluvia ni rocío en estos años, sino por mi palabra.

Y vino a él palabra de Jehová, diciendo:

Apártate de aquí, y vuélvete al oriente, y escóndete en el arroyo de Querit, que está frente al Jordán.

Beberás del arroyo; y yo he mandado a los cuervos que te den allí de comer.

Y él fue e hizo conforme a la palabra de Jehová; pues se fue y vivió junto al arroyo de Querit, que está frente al Jordán.

Y los cuervos le traían pan y carne por la mañana, y pan y carne por la tarde; y bebía del arroyo.

Pasados algunos días, se secó el arroyo, porque no había llovido sobre la tierra.

Elías y la viuda de Sarepta

Vino luego a él palabra de Jehová, diciendo:

Levántate, vete a Sarepta de Sidón, y mora allí; he aquí yo he dado orden allí a una mujer viuda que te sustente.

10 Entonces él se levantó y se fue a Sarepta. Y cuando llegó a la puerta de la ciudad, he aquí una mujer viuda que estaba allí recogiendo leña; y él la llamó, y le dijo: Te ruego que me traigas un poco de agua en un vaso, para que beba.

11 Y yendo ella para traérsela, él la volvió a llamar, y le dijo: Te ruego que me traigas también un bocado de pan en tu mano.

12 Y ella respondió: Vive Jehová tu Dios, que no tengo pan cocido; solamente un puñado de harina tengo en la tinaja, y un poco de aceite en una vasija; y ahora recogía dos leños, para entrar y prepararlo para mí y para mi hijo, para que lo comamos, y nos dejemos morir.

13 Elías le dijo: No tengas temor; ve, haz como has dicho; pero hazme a mí primero de ello una pequeña torta cocida debajo de la ceniza, y tráemela; y después harás para ti y para tu hijo.

14 Porque Jehová Dios de Israel ha dicho así: La harina de la tinaja no escaseará, ni el aceite de la vasija disminuirá, hasta el día en que Jehová haga llover sobre la faz de la tierra.

15 Entonces ella fue e hizo como le dijo Elías; y comió él, y ella, y su casa, muchos días.

16 Y la harina de la tinaja no escaseó, ni el aceite de la vasija menguó, conforme a la palabra que Jehová había dicho por Elías.

17 Después de estas cosas aconteció que cayó enfermo el hijo del ama de la casa; y la enfermedad fue tan grave que no quedó en él aliento.

18 Y ella dijo a Elías: ¿Qué tengo yo contigo, varón de Dios? ¿Has venido a mí para traer a memoria mis iniquidades, y para hacer morir a mi hijo?

19 El le dijo: Dame acá tu hijo. Entonces él lo tomó de su regazo, y lo llevó al aposento donde él estaba, y lo puso sobre su cama.

20 Y clamando a Jehová, dijo: Jehová Dios mío, ¿aun a la viuda en cuya casa estoy hospedado has afligido, haciéndole morir su hijo?

21 Y se tendió sobre el niño tres veces, y clamó a Jehová y dijo: Jehová Dios mío, te ruego que hagas volver el alma de este niño a él.

22 Y Jehová oyó la voz de Elías, y el alma del niño volvió a él, y revivió.

23 Tomando luego Elías al niño, lo trajo del aposento a la casa, y lo dio a su madre, y le dijo Elías: Mira, tu hijo vive.

24 Entonces la mujer dijo a Elías: Ahora conozco que tú eres varón de Dios, y que la palabra de Jehová es verdad en tu boca. AMÉN.


Cuando se habla de la Viuda de Sarepta se habla simplemente de LA HOSPITALIDAD, en su mayor expresión, la historia se desarrolla con el Profeta Elías.

¡ALABADO SEAS OH DIOS! La Viuda de Sarepta encierra múltiples lecciones para mi vida:

  1. LA HOSPITALIDAD. Aunque se concentra en la persona de Elías, el Evangelio me dice que Jesús dijo a sus discípulos: …porque tuve hambre y me dieron de comer, tuve sed y me dieron de beber, era extranjero y me acogieron… Mt. 25,35.

¿Y es que siempre que se tiene hambre es de comida, y siempre que se tiene sed es de agua? Mira a tu alrededor quíen tiene hambre y sed hoy todavía. Si fueras a la Iglesia a “congregarte” lo verías.

2. EL DAR DE TI. La petición de Elías me recuerda el encuentro de Jesús con la Samaritana, en el que también se pide agua a una mujer ( Jn. 4,7). En la viuda de Sarepta lo importante parece ser la invitación hecha a la mujer de extender su cuidado femenino al de otra familia y de otra tierra (EL EXTRANJERO), a quien ahora está desprotegido, sin casa ni comida.

3.  DAR AMOR.  Porque sólo el amor no se acaba (1 Cor. 13,8).

4. RECIPROCIDAD. El hijo de la dueña que muere y es resucitado (1 Re. 17,17ss). El que vino a ser salvado se convierte en el salvador. En intercesor. Injustamente acusado de ser el traedor del mal a esa casa, pero al final la viuda reconoce que su bendición vino del extraño, del extranjero, no del vecino ni del hermano sino de alquien que no la conocía. “Pudiera ser que sin saberlo hospedaras ángeles”…

5. AGRADECIMIENTO. Mientras el profeta ha recibido el sustento del pan de manos de la viuda, ahora se dispone a actuar y a pedir la intervención de Dios cuando muere el hijo de ésta (17,19ss). Quien ha sido hospedado en la casa y en el corazón de otro ,está llamado a velar por la vida de quien lo ha recibido. Porque ya ha dejado de ser un extraño para pasar a ser alguien que forma parte de la casa.

Igual que la mujer de Sarepta, estamos invitados a recibir y alimentar a Cristo cuando lo hacemos con los más necesitados. Igual que Elías, hombre de Dios, estamos llamados a proclamar ante tantas situaciones de muerte. ¡Mira, tu hijo vive! (17,23).

TANTO EL QUE DA COMO EL QUE RECIBE, LA CLAVE DE ESTA HISTORIA ES DAR POR FE, DAR POR AMOR. SIEMPRE DAR.


El enlace o shorlink de este Programa es: http://wp.me/p59toT-4FR


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